El cambio climático, provocado por la emisión de Gases de Efecto Invernadero (en adelante GEI) y en especial del
CO2, es el azote de nuestro tiempo y existen evidencias considerables de que la mayor parte del calentamiento global
ha sido causado por las actividades humanas. Hoy día, casi todas las actividades que realizamos (movilidad, alimentación, etc) y bienes que poseemos y utilizamos (bienes de consumo, hogar, etc) implican consumir energía, lo que significa contribuir a las emisiones a la atmósfera.

Los gases de efecto invernadero (GEI)

Producto del interés mundial por reducir los efectos del cambio climático, a través del Protocolo de Kyoto, se clasificaron los 6 principales tipos de gases que contribuyen con el efecto invernadero en nuestro planeta, donde el más común en la mayoría de nuestras actividades cotidianas es el dióxido de carbono (CO2), por lo que con la finalidad de cuantificación, los 5 restantes GEI son expresados en unidades de CO2 equivalente (CO2).

Huella de carbono

Huella de carbono es una medición de la cantidad de CO2 emitido a través de la combustión de combustibles fósiles;
en el caso de una organización o una empresa, corresponde a las emisiones de CO2 de sus operaciones diarias; en
el caso de un individuo o una casa, son las emisiones de CO2 correspondientes a sus actividades diarias; para un producto o servicio, incluye emisiones de CO2 adicionales al ciclo de vida de la cadena productiva; para materiales
corresponde a la medición de las emisiones de CO2 integradas al producto determinadas a través de la evaluación
del ciclo de vida.